domingo, 18 de octubre de 2026

"Nacimiento de la muy honorable Petrona Cordero Villegas"



El 18 de octubre de 1824, en un histórico hogar de la ciudad de Buenos Aires, nacía Petrona Villegas Cascallares, siendo bautizada en la pila de la Basílica Nuestra Señora de la Piedad en Buenos Aires, el 24 de octubre de 1824.
Fue dama de notable y distinguido abolengo patrio con glorioso pasado que se remontaba a los tiempos mísmos de las guerras de la Independencia y las luchas civiles. Relacionada a la familia Rosas por haber sido fiel amiga y confidente de Manuelita Rosas Ezcurra y de su padre, el estanciero, militar y político argentino don Juan Manuel de Rosas, aquel que siendo un rebelde adolescente, fue enviado por sus padres, tal vez por decisión de su madre -dama de espíritu autoritario y dominante- creyendo necesario un distanciamiento lejano de amistades y parientes que pudiesen interceder o de cuyos hogares fugarse. Y así fue que en 1808 llegó escoltado a la estancia "Azotea de Arrúe", ubicada en el Paso del Durazno, propiedad de don José Antonio Arrúe de Ipenza, amigo de su familia, quién por su carácter y rectitud confiaron en que haría desvanecer la nefasta pasión juvenil del desterrado, seguramente producto de amoríos impropios. Y así fue que el futuro "Restaurador" estuvo por poco más de un año en lo de nuestro trastatarabuelo, quien además de fuerte estanciero, era capitán de Milicias, contando con Guardia en el paso y veteranos armados en aquella especie de castillo petreo que era su casa.
Doña Petrona siempre será recordada como iniciadora de las obras de construcción del Hospital de San Fernando, el cual hoy en día lleva su nombre.
En 1884, funda la "Sociedad de Auxilio de Pobres", la cual se ocupaba de gestionar ante las autoridades la cesión del terreno y la obtención de los fondos necesarios para su construcción.

Otra de las preocupaciones que caracterizó a esta noble benefactora fue la educación infantil y en ese sentido sostuvo económicamente una escuela particular de niñas que funcionó durante mucho tiempo en una casa de altos, ubicada en la intersección de las calles Constitución e Ituzaingo en la que, según refiere don Héctor Adolfo Cordero, se desempeñó como docente la legendaria María Tapié.

Petrona Villegas Cascallares de Cordero Arrúe muere el 28 de febrero de 1894, cuando las gestiones a las que había dado inicio en pro del hospital local continuaban su marcha bajo la inteligente dirección de Artemia Albarracín y de su propia hija, Petrona Cordero Villegas de Stunz. Sin embargo, aquella emprendedora mujer fue partícipe de innumerables emprendimientos y obras de bien. En 1873 la señora de Cordero Arrúe, fue una de las contribuyentes mensuales que efectuaron aportes para el sostenimiento de la banda de música local. En el mes de abril del mismo año, hizo importantes aportes para la finalización de las obras del templo parroquial, iniciadas por el padre Bernardo Repetto en 1870; en 1883, participó en la suscripción organizada para socorrer a los inundados del río Salado y en 1890 en la que se levantó para obsequiar un carruaje al Dr. Vicente Gandulfo, en agradecimiento a los servicios prestados a la comunidad.

Esta dama de sentimientos caritativos era hija de don José Justo Cayetano Villegas Ruiz-Gamiz, amigo y gran admirador de Juan Manuel de Rosas, con quien, por los Gamiz, compartía lazos de sangre. Fue destacado Comandante de Milicias y Legislador de Buenos Aires, rico estanciero del Partido de la Matanza, nacido en 1786 en Buenos Aires; y de una riquísima doña Salomé Cascallares Blanco, casados el 19 de febrero de 1822 en la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, en Lobos, Buenos Aires. Matrimonio donante de las tierras para la fundación de San Justo, cabecera del distrito de La Matanza, así como también de los terrenos para la construcción de la hoy Catedral de San Justo, más la suma de 20 mil pesos de la época.
Las imágenes pertenecen a don Justo Villegas y a su mujer, doña Salome Cascallares, fueron realizadas en 1830 por el artista plástico Carlos Enrique Pellegrini (1800-1875). Las medidas de estos retratos es de 34 x 24 cm. y ambas se encuentran en el Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco, que cubre historia del siglo XIX.

Nieta paterna del Coronel de las Reales Fuerzas del Perú, don Francisco Gutiérrez de Villegas y de doña María Ruiz de Gamiz.
Doña Petrona Villegas Cascallares, fue hermana de:

Justo Tomás Villegas Cascallares, quien contrajo matrimonio con Corina de Oromí Saavedra (hija de Juan Rafael de Oromí Lasala y Dominga Saavedra Otálora, a su vez nieta de Ramón Miguel de Oromí Martiller e Indalecia Agustina Juana Martina Lasala Fernández-Larrazábal -señorita del más rancio abolengo hispano criollo -hermana de Martín Casimiro José Mariano Lasala Fernández-Larrazábal -padre del Coronel Francisco Lasala Oribe y abuelo de Ángela Lasala Furriol, casada con Adolfo Areta Arrúe, y de María Eusebia Lasala Furriol, unida en matrimonio a Juan Francisco Gowland de Acevedo -padres entre otros de Hortensia Virginia Gowland Lasala, quien entregó su mano en matrimonio a Alberto Arrúe Areta, de quien nace el linaje Arrúe Gowland). Justo Tomás Villegas Cascallares y Corina de Oromí Saavedra fueron padres de Justo Villegas Oromí.

Pilar Villegas Cascallares, mujer de Félix Cantalicio Rodríguez Bermúdez –padres de Eduardo Rodríguez Villegas, casado con María del Carmen Egaña Díaz Vélez, cd; Manuel José Rodríguez Villegas; y Dolores Paulina Rodríguez Villegas, unida en matrimonio en Buenos Aires el 23 de diciembre de 1886 con Pedro Apolinario Rojas Torres, ascendentes de los Galup-Lanús Gándara y Bolton Galup-Lanús.

Ángela Villegas Cascallares, quien entregó su mano en matrimonio a Alfredo Lahitte Bonavía, abogado asesor de la Sociedad de Beneficencia de la Capital, nacido el 20 de marzo de 1832. Hijo de Eduardo José María de Lahitte de Elía y María Cipriana Eusebia de la Victoria Bonavía Obes. Hermano de Cipriana Lahitte Bonavía, casada con el Presidente, Luis Sáenz Peña, naciendo de esta unión, Roque Sáenz Peña, abogado y político argentino, combatiente voluntario del ejército del Perú en la Guerra del Pacífico y Presidente de la Nación Argentina entre 1910 y 1914. Nieto paterno del conde Luis Antonio de Ducós de Lahitte y Brezé, y doña María Toribia Aniceta de Elía García de Zúñiga). De Ángela y Alfredo nacieron cuatro hijos, entre ellos, Alfredo Lahitte Villegas, marido de Delia Márques Vidal; y Julia Ángela Lahitte Villegas, quien dio su mano en matrimonio a Adolfo Argerich Lahitte.

Cabe recordar que Petrona fue sobrina de aquella acaudalada estanciera de nombre María Micaela Cascallares.
A quien una localidad en el sur de la provincia de Buenos Aires recuerda, casada con Marcos Paz Pereyra Mariño, gobernador de Córdoba y de Tucumán y vicepresidente de la Nación (tío carnal del ex Presidente de la Nación Argentina, Julio Argentino Roca Paz). Padres de siete hijos, entre ellos, Máximo Paz -perdón- Máximo Alejandro Paz Cascallares, hacendado y político argentino, que ejerció el cargo de gobernador de la provincia de Buenos Aires entre 1887 y 1890; y de Agustina Manuela Paz Cascallares, nacida en Buenos Aires el 15 de agosto de 1856, casada con el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Julio Desiderio Alejandro Costa Isla, padres de Susana Paulina Costa Paz, unida en matrimonio al rico hacendado y senador nacional, don Agustín Isaías de Elía Ocampo -abuelos éstos de Agustín Pío de Elía Costa-Paz, casado el 12 de junio de 1940 en la Iglesia San Martín de Tours con Leonor García Calvo Estrada, descendiente de Juana María Arrúe López de Castilla de García Susviela.


La Iglesia Nuestra Señora de Aránzazu de San Fernando fue testigo el 28 de febrero de 1857, del casamiento entre Petrona Villegas Cascallares y Fernando María de la Cruz Cordero Arrúe.
El novio, había nacido el 14 de septiembre de 1817, siendo bautizado el mismo día de su alumbramiento en la Iglesia Matriz de Montevideo por don Juan Ciriaco Otaegui, Tte. del Cura y Vicario de don Dámaso Antonio Larrañaga. Apadrinado por don Antonio María Cordero y su abuela materna, doña María Bernarda López de Castilla y Cáceres de Arrúe de Ipenza, mujer del citado vasco, José Antonio Arrúe de Ipenza. Hijo de Fernando María Cordero de Mendoza, español, nacido en Cádiz, el 3 de junio de 1789, ciudad donde se había recibido de médico cirujano cuando decidió emigrar al Río de la Plata. Casado el 28 de junio de 1815 con María de los Ángeles Arrúe López de Castilla. Aquí, su padre fue el médico cirujano en el ejército del general Alvear, donde se desempeñó brillantemente hasta que el alto mando lo destinó como Cirujano Mayor de la escuadra de Brown en la famosa goleta "La Pepa", la misma que en 1827 combatió en la batalla de Juncal, en que la escuadra argentina venció a la imperial del Brasil. El 17 de mayo de 1830, el gobierno lo nombró médico de Policía de la Provincia.
Fernando María de la Cruz Cordero Arrúe, cursó sus estudios primarios en la Banda Oriental, completando el secundario en Buenos Aires. Posteriormente ingresó en la Universidad para estudiar Leyes, recibiéndose de abogado en 1843. Fue un jurisconsulto notable, especializado en Derecho Penal. Su tesis "Abolición de las penas arbitrarias en defecto de plena prueba contra el acusado", publicada en 1845, convirtiéndose en fuente de consulta de estudiantes y especialistas. Fue miembro destacado de la Legislatura de la Provincia y de la Masonería argentina a la que ingresó en 1856, siendo uno de los miembros fundadores de la Logia Unión del Plata no.1, donde se desempeñó como Gran Secretario hasta 1861.
Sin embargo, su verdadera pasión fue la música, en especial los estudios de guitarra, instrumento que llegó a dominar de manera magistral. Se lo recuerda como un excelente intérprete que maravilló a su auditorio con conciertos de variado repertorio. Discípulo del profesor Massini, al cabo de un tiempo se convirtió en maestro también, siendo muy bien considerado como ejecutor, tanto en el Río de la Plata como en Europa, hasta tal punto que llegó a tocar para la reina Victoria y ésta le regaló una guitarra con su nombre incrustado en nácar. También compuso, escribió un método para aprender guitarra y un texto titulado “Discurso sobre la música” que se supone es una refutación de las afirmaciones de Alberdi sobre dicho instrumento, publicando varios de sus estudios que serían utilizados para el aprendizaje de futuros ejecutantes.

El marido de doña Petrona muere en París, el 21 de agosto de 1863, dejando a su viuda con tres hijos:

María Salomé Cordero Villegas, nacida el 23 de enero de 1858 y casada en Nuestra Señora de la Piedad, Montserrat, el 17 de mayo de 1881 con el afamado médico Juan Luis Zoilo Acuña Bosch.
Nacido en Buenos Aires, el 27 de junio de 1852, misma ciudad donde obtuvo el título de médico en la Facultad de Medicina de la Universidad en 1876 con una tesis titulada "La versión en dos casos de presentación de tronco observados en la clínica de partos" y quien tras recibirse prestó servicios en el Hospital de Niños. Durante la última rebelión jordanista sirvió en el cuerpo médico del ejército nacional en operaciones en la Provincia de Entre Ríos. Habiendo estallado la revolución de 1880 sirve en el ejército nacional contra las tropas rebeldes de Buenos Aires. Fue elegido senador provincial en 1889, cargo que dejo para convertirse en ministro de Gobierno de la provincia en la administración de Julio Costa. Ocupó el cargo de Ministro Interino de Hacienda, diputado nacional (1894), médico del Departamento Nacional del Trabajo y de los Tribunales, Director General de Escuelas y Vocal del Consejo General de Educación.
Fernando Cordero Villegas, nacido en 1858 en Buenos Aires, misma ciudad donde cursó sus estudios en el Colegio Nacional de Buenos Aires, egresando en 1877 con el título de bachiller. Posteriormente estudió Derecho, incentivado quizás, por la figura de su padre. Sin embargo, la actividad política y las luchas cívicas fueron su fuerte. Fue miembro de la redacción del periódico "El Día" de La Plata, donde publicó interesantes artículos de la más variada temática, política y social la mayoría. A los 22 años fue designado comisario de Policía de la ciudad de Buenos Aires durante el gobierno del Gral. Julio Argentino Roca y la jefatura de don Máximo Paz. Fue el caudillo sanfernandino por excelencia, cabecilla de una de sus principales facciones políticas. No hubo revolución o pronunciamiento cívico militar que no lo tuviera por principal protagonista. Una de las primeras funciones que desempeñó en San Fernando fue la de secretario de Culto e Instrucción Pública, cuando regía la comuna el presidente municipal José León Vela. Aquello fue la plataforma que lo catapultó a lo más enardecido de las luchas políticas locales, convirtiéndolo en cabeza y líder de la Unión Cívica Nacional primero y del Partido Autonomista sanfernandino después.

Cordero Villegas, fue quien dio un notable impulso a San Fernando. Fueron obra suya el primer afirmado público de la calle Constitución, la ampliación del radio de agua corriente y energía eléctrica, el primitivo trazado de la Plaza Mitre, la toma de posesión de las tierras ribereñas y un impecable manejo de los fondos. Durante su segundo gobierno, suprimió cuatro impuestos y una subvención, ahorrando a las arcas comunales la suma de $ 330 m/n; ordenó además, la rebaja de su sueldo y la de sus funcionarios; limitó a $ 70 m/n los montos para el forraje y creó la Comisión Popular de Fomento.

En 1896, durante el conflicto limítrofe con Chile, Cordero se incorporó al Ejército, marchando hacia el norte bajo las órdenes del General Folheriga, con el grado de Teniente Coronel. A su regreso, volvió a tomar el mando de las fuerzas autonomistas una tercera fuerza: el Club Comunal.

La trayectoria política de este caudillo, incluye su actuación como concejal municipal de San Fernando en 1902; presidente del Honorable Concejo Deliberante en 1890, 1901 y 1904; vicepresidente primero en 1903 durante la gestión Bourdieu y Presidente del Consejo Escolar en años posteriores. En el orden provincial, fue varias veces diputado a la Legislatura bonaerense y senador provincial, trabajando desde esos puestos, por el progreso y desarrollo de San Fernando.

Don Fernando María Cordero Villegas se había casado en Buenos Aires, el 17 de septiembre de 1887, con su parienta política, Dolores Petrona Dominga Acuña Bosch, nacida el 18 de octubre de 1865. Matrimonio bendecido por el cura de la parroquia de Nuestra Señora de Aránzazu, con el debido permiso del Teniente cura de la parroquia de San Miguel y del señor Obispo diocesano. Fueron testigos, don Fernando María Cordero de Mendoza y doña Salomé Cascallares Blanco.

La novia era hija de Juan Acuña Reinoso y Ana Cecilia Bosch Cascallares, así como hermana del distinguido y ya citado médico, Juan Luis Zoilo Acuña Bosch (marido de Salomé Cordero Villegas); Luis Acuña Bosch; Francisco Aureliano Elías Acuña Bosch, quien se casó con María Josefa Pardo Ormaechea; y de Domingo Adolfo Manuel Acuña Bosch, casado con Gregoria Mauricia De la Barra Achával. Sobrina paterna de Luis Narciso Acuña Reinoso, unido en matrimonio con Eulogia María de Lezica Aldao; Dominga Acuña Reinoso, mujer de José Ramón Tadeo Garay Garaño; y de José León Acuña Reinoso, casado con Manuela Francisca Bosch Cascallares. Sobrina materna de: Aureliano Domingo Bosch Cascallares, casado con Carlota Juliana Arana Díaz de Vivar (padres entre otros de Aureliano Bosch Arana, quien contrajo matrimonio con María Laura Escalante Reto (siendo ascendentes de Aureliano Wanceslao Bosch Arana, marido de Matilde Somoza Peralta-Ramos y Wanceslao Héctor Bosch Arana, casado con María Luisa Peralta-Ramos Bilbao); y de Francisco Basiliano Bosch Cascallares -Gral. de División del Ejército Argentino y Gobernador del Territorio Nacional del Gran Chaco, nacido el 26 de diciembre de 1844, casado en 1878 con María Laura Dominga Sáenz-Valiente Higuimbothon.

Petrona Cordero Villegas, nacida en Buenos Aires, el 29 de agosto de 1861, siendo bautizada el 14 de septiembre próximo.
Digna sucesora y continuadora de la obra de su madre, fue secretaria de la Comisión de Damas del Hospital de San Fernando durante la gestión de Artemia Albarracín, donde trabajó activamente para concretar definitivamente la adjudicación de su terreno y el comienzo de las obras, las cuales comenzaron en 1906, época en la que se propuso perpetuar la memoria de doña Petrona Villegas de Cordero con su nombre al futuro nosocomio.

El hospital de San Fernando fue inaugurado el 5 de marzo de 1911, siendo designada secretaria de la Comisión del Hospital, cargo que desempeñó durante la gestión de doña Angélica García Cortina de García Mansilla. En 1927 fue designada presidenta de la Comisión del Hospital de San Fernando y en 1944 la comisión directiva del Hospital, que por entonces presidía doña Fernanda Lastra Quirno-Costa de Terrero Uriarte, designó a Petrona, presidenta honoraria, culminando de esa manera una trayectoria plagada de éxitos y buenas intenciones.

Al momento de formar su hogar, Petrona Cordero Villegas entrega su mano en matrimonio a Hugo Enrique Francisco Stunz Arrién, hijo de otro Hugo Stunz y Justina Estela del Corazón de Jesús Arrién Bianqui, unión que determina un nuevo enlace entre dos descendientes de la citada matriarca patricia de abolengo hispano-criollo, doña María Bernarda López de Castilla y Cáceres, ascendiente de las estirpes "Arrúe y Arrién", siendo ambos contrayentes sus bisnietos.

Pero si la actuación de la señora Cordero Villegas fue destacada e incansable, no menor fue la de su marido, don Hugo Enrique Francisco Stunz Arrién, nacido el 15 de mayo de 1861 en Uruguay, radicado en La Plata, Argentina, debido a que su apoyo a los Blancos le hizo emigrar. Pivel Devoto lo cita siendo parte de los socios fundadores del Ateneo de Montevideo. También hay alguna cita en la Asociación Rural y en algún listado de votación sobre la ley Educación.

En la vecina orilla fue vocal del Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires entre 1892 y 1894. Director del Diario “El País” que era el órgano de prensa de Carlos Pellegrini. Después de la crisis del 90 formó una compañía con la que adquirió el diario “El Día” de la ciudad de La Plata, el cual hasta no hace mucho perteneció a la familia. En 1911 fue designado como Director de Rentas de la Provincia de Buenos Aires donde realizó una excelente gestión.

Su actuación en San Fernando fue interesante, el 26 de agosto de 1905 es elegido Presidente del Consejo Escolar, así como de otras entidades. Stunz Arrién, fue un benefactor en todo el sentido de la palabra, igual que lo fueron su suegra y su mujer.

Los Stunz Cordero tuvieron una magnífica quinta en el predio delimitado por las calles Tres de febrero, Gral. Pinto, Lavalle e Ituzaingó, bella propiedad rodeada de magníficos parques y arboleda que fue punto de encuentro social de la alta sociedad. Según cuenta Enrique Burone Risso, la entrada principal se hallaba sobre la calle Tres de febrero y el frente lucía como ornatos, motivos barrocos con molduras en diversos colores, destacando particularmente una fecha: 1837, el año de su edificación. Agrega este autor, que en sus amplias cocheras se guardaban los carruajes y se cuidaba la caballada para el deporte de equitación, del que la familia fue afecta y recuerda las cabalgatas que la juventud sanfernandina emprendía en las tardes de fin de semana, desde la quinta hasta la propiedad de los Frías, en Punta Chica.

En San Fernando, el linaje de los Cordero se prolongó en los hijos de aquel matrimonio, a saberse, Hugo, Fernando Víctor y Estela Stunz Cordero.

De Hugo Francisco Stunz Cordero, es de quien queda mayor registro, nacido en San Fernando, el 16 de junio de 1899, ingeniero civil recibido en Buenos Aires, además de excelente atleta, destacando remo, vela y esgrima. Luego radicado en La Plata, en el año 1932 sucede a su padre en la dirección del periódico "El Día", dándole el impulso decisivo que lo llevó a ser el número uno en la provincia y colocarlo en la primera línea de los grandes diarios del país. Pese a ello, fue asiduo concurrente a fiestas y reuniones sociales en San Fernando, destacando su presencia en los aniversarios del hospital que ostenta merecidamente el nombre de su abuela.
A mediados de siglo interrumpe su función frente a la dirección del periódico familiar para ir a trabajar a la BBC. Y es estando en Europa que este distinguido remero y atleta, fiel a su pasión por navegar compra un nuevo velero, al que llamó “Achernar”
El Achernar fue llamado a tener una rica historia desde su concepción, antes y después de convertirse en el Velero Nacional de Uruguay "Alférez Cámpora", el cual dio la vuelta al mundo luego de recorrer más de 60.000 kilómetros en dos años, diez meses y 16 días.
Los Cordero Villegas poseían una importante quinta en San Fernando, en la calle Lavalle 40 de la antigua numeración, muy cerca de donde ya tenía la suya don José Justo Cayetano Villegas. Allí pasaron largas temporadas veraniegas en las que fue común escuchar al Dr. Fernando Cruz Cordero Arrúe interpretar piezas musicales con su guitarra. Y esa pasión fue heredada por su hijo Fernando que, andando el tiempo, destacaría también como notable guitarrista. La presencia de los Cordero en San Fernando se fue intensificando y de simples veraneantes porteños se convirtieron poco a poco, en vecinos caracterizados con residencia fija.

Con el paso de los años, los Cordero y los Stunz abandonaron definitivamente San Fernando para radicarse en la Capital Federal. Sin embargo, hoy recuerda a los Cordero, una de las familias más antiguas de San Fernando, el nombre del Hospital "Petrona Villegas de Cordero Arrúe" y la calle que lleva el nombre del caudillo.

Especial agradecimiento por los datos aportados a sus descendientes, Hugo Stunz Ávila y Martín Fascetto Stunz.

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